
¿Qué es una metodología de cálculo de las emisiones de CO2?

¿En qué consiste una metodología de cálculo de CO₂ para realizar tu balance de carbono?
Una metodología de cálculo de CO₂ especifica la forma en que se calculan las emisiones de CO₂, y en particular define el alcance del cálculo y los factores de emisión utilizados.
El balance de carbono que le proponemos realizar se basa en una metodología de cálculo de CO₂ y en los principios internacionales establecidos por la CMNUCC, que se recogen en el Documento Nacional de Inventario (NID, por sus siglas en inglés).
La calculadora del balance de carbono es de libre acceso (código abierto) y, por lo tanto, cualquiera puede modificarla y mejorarla en la página https://github.com/CompteCO2/Carbon-Weight.
La calculadora evalúa nuestras emisiones de CO₂ a partir de la fórmula:
emisiones de CO₂ = cantidad consumida x factor de emisión.
El documento nacional de inventario facilitado por el MINISTERIO DE TRANSICIÓN ECOLÓGICA Y DEL RETO DEMOGRÁFICO explica detalladamente cómo se determinan las cantidades consumidas, así como la elección de los factores de emisión seleccionados.
Este principio fundamental de no contabilizar dos veces las emisiones hace que el consumo de electricidad se redondee a cero emisiones de CO₂ en la metodología propuesta.
De hecho, los productores de electricidad ya están sujetos a cuotas de CO₂ del EU-ETS por lo que son ellos quienes contabilizan sus emisiones de CO₂ en su lugar. Por otra parte, resulta que en España la producción de un kWh de electricidad emite, DE MEDIA, solo unos 1000 gramos de CO₂ (fuente: red eléctrica). Si, a largo plazo, la producción eléctrica es 100 % hidráulica, eólica, solar y nuclear, nos acercaremos mucho a los cero gramos de CO2 por kWh producido.
El cálculo que aquí se propone corresponde, por tanto, a un balance de carbono, más que a una huella de carbono, que sería más exhaustiva y podría incluso incorporar datos relativos al ciclo de vida (ACV) de los productos consumidos.
Aunque, por su propia naturaleza, este balance de carbono es aproximado, o incluso erróneo, ya que no conocemos con exactitud las cantidades de alimentos que consume cada persona, por ejemplo, constituye, no obstante, el primer paso fundamental para comprender las emisiones de CO₂ y encontrar soluciones para reducirlas.
En concreto, para España, según esta metodología de cálculo de CO₂, en 2023, el 32,5 % de las emisiones de GEI están relacionadas con el sector del transporte, el 12,2 % con la agricultura, el 8,5 % con el sector del uso de edificios residenciales y terciarios, el 18,6 % con las actividades industriales, el 11,4 % con la generación de electricidad y el 5,1 % con el tratamiento centralizado de residuos.
El transporte, la alimentación y los edificios son, por tanto, las tres fuentes de emisiones de CO₂ más importantes de nuestro país. Son también las tres áreas en las que podemos actuar individualmente en nuestro día a día… y para las que existen soluciones sin emisiones de carbono. Como es lógico, el balance de carbono que le proponemos se centra, por tanto, en estos tres sectores esenciales.
Emisiones medias de CO₂ por habitante en España
Según el documento nacional de inventario, las emisiones de España en 2023 ascienden a 269,9 millones de toneladas de CO₂.
A esta cifra hay que añadir las emisiones del transporte aéreo internacional, que en 2023 fueron de 17,3 Mt de CO₂, así como las emisiones del transporte marítimo internacional, 27,3 Mt de CO₂, tal y como explica el documento nacional de inventario.
También hemos decidido sumar a estas dos cifras las emisiones relacionadas con el consumo medio de alimentos de los españoles, que deduciremos de las emisiones de la agricultura (32,9 Mt de CO₂). De hecho, el estudio de la Universidad de Almería estima que las emisiones relacionadas con la alimentación ascienden a 2 toneladas de CO₂ al año por habitante.
Dado que, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la población española ascendía a 48,619695 millones de habitantes a 1 de enero de 2024, podemos estimar las emisiones de nuestra alimentación en 97.2 millones de toneladas de CO₂ (2 x 48,619695).
Las emisiones totales de España en 2023 son, por lo tanto, iguales a 269,9 + 17,3 + 27,3 + 97,2 - 32,9 = 378,8 millones de toneladas de CO2.
De ello se deduce que las emisiones medias por español en 2023 son de 7,79 toneladas de CO₂ por habitante (378,8 / 48,619695).
En el balance de carbono, calculamos el valor de las emisiones medias por habitante para las cuatro partidas más importantes: transporte, vivienda, alimentación y avión. El total de estas cuatro partidas asciende a 4,63 tCO2/hab. La diferencia entre estas 4,63 toneladas y la media nacional de 7,79 toneladas, es decir, 3,16 toneladas, corresponde, por tanto, a nuestras emisiones indirectas, aquellas que son necesarias para que podamos comprar productos en las tiendas (producción y transporte de los productos), ir al colegio y al hospital, etc.
Emisiones de CO₂ de España para el objetivo de la COP21
El Acuerdo de París, firmado en 2015 con motivo de la COP21, es el nuevo acuerdo internacional sobre el clima. Cabe recordar que su objetivo es limitar el calentamiento global a un nivel muy inferior a 2 grados centígrados, preferiblemente a 1,5 °C.
Los 156 países (de un total de 196) que han ratificado el Acuerdo de París se han comprometido a presentar cada cinco años (2015, 2020, etc.) sus proyecciones de emisiones de CO₂, denominadas INDC en la jerga de la COP21. Se ha presentado una única INDC para el conjunto de los 28 Estados miembros de la Unión Europea; España no ha tenido que presentar una INDC nacional.
La Ley de Cambio Climático y Transición Energética de 2021 (Ley 7/2021) establece el objetivo de alcanzar las cero emisiones netas para 2050. El artículo 26 de dicha ley recomienda que las entidades públicas incentiven a los ciudadanos y a los agentes privados para que aumenten la capacidad de captura de CO₂ en los sumideros de carbono de los ecosistemas, haciendo especial hincapié en los agentes del sector LULUCF.
La Estrategia Climática a Largo Plazo de España (ELP 2050) tiene como objetivo reducir las emisiones en un 90 % (respecto a los niveles de 1990) para 2050, de modo que los sumideros naturales de carbono compensen las emisiones restantes para alcanzar el objetivo de cero emisiones netas, al menos 37 millones de toneladas de CO₂ al año para 2050. Se espera alcanzar este objetivo mediante una reforestación extensiva, la restauración de humedales y sistemas agroforestales.
Este objetivo es independiente de la población española. ¡Es un objetivo en términos absolutos!
Se desconoce cuál será la población española en 2050, y probablemente habrá aumentado con respecto a la del 1 de enero de 2024. Si dividimos los 37 millones de emisiones de CO₂ entre la población actual, obtenemos un máximo de 0,73 toneladas de CO₂ por persona. Si la población aumenta, este objetivo será aún menor para cada uno de nosotros.
¿Qué es un «campeón del carbono»?
Llamamos «campeones del carbono» a aquellas personas que ya no emiten CO₂ en sus hogares ni en sus desplazamientos. Su huella de carbono es muy baja. De hecho, esto ya es técnicamente posible si se utiliza la leña o una bomba de calor para la calefacción, y si se viaja en tren, en transporte público, en coche eléctrico o en bicicleta.
En estos ámbitos, ya han alcanzado el objetivo de la COP21. Demuestran que se puede vivir con alegría y buen humor, sin emitir CO2 y sin ducharse con agua fría ni pasar frío en invierno en una vivienda sin calefacción e iluminada con velas...
Estos campeones son humanos y comen como todo el mundo.
Teniendo en cuenta la precisión del cálculo sobre la alimentación explicado anteriormente, hemos decidido arbitrariamente, a partir del cálculo de las emisiones de diferentes regímenes alimenticios, fijar el umbral de sus emisiones en el 50 % de la media nacional actual, es decir, 1,00 toneladas de CO2.
Los campeones tienen así un balance de CO₂ que ya se acerca casi al objetivo de la COP21. ¡Bravo, bravo, son auténticos campeones!